lunes, 26 de julio de 2010

fireworks¡¡

Te veo cada mañana y quiero gritar a los cuatro vientos que desde que probé tu piel con sabor a mar, hasta el chocolate me sabe salado. Te sonrío y pienso en acurrucarme en tu piel y descubrir en tu cuerpo rincones secretos que nadie conoce. Me miras y lo único que hago es zambullirme en tus ojos y perderme en tu mirada infinita. Quiero atrapar tu sonrisa, pero ésta se resiste como lo hace una mariposa cuando la intentas cazar con las manos. Entonces es cuando, en un abrir y cerrar de ojos, con un suave beso consigues que mi mente calle y que mi corazon grite de euforia.

domingo, 18 de julio de 2010

casualidades

Alice se moría por un beso de Jane desde hacía mucho tiempo. Pasaba noche y día pensando en su piel pálida que se enrojecía al sol, en el sonido de su risa, en sus cabellos negros como el carbón y en su mirada azul e immensa como el mar. Hacía lo imposible por pasar cerca de ella y que ésta invertiera unos minutos de su vida hablándole de cualquier tontería, y así acabaran pasando la tarde juntas. Alice sabía que Jane estaba prometida con un chico llamado Michael y que muy pronto se casarían, se irían de luna de miel, se comprarían una casa y tendrían hijos y posiblemente también un perro. Por esta razón se alimentaba de esos pequeños momentos junto a ella, no podía aspirar a conseguir nada más, ya llegaría el momento de pasar página. Una tarde de otoño, Alice fue a casa de Jane, entró en el dormitorio, y allí estaba ella, preciosa como siempre y sonriendo como nunca:
- ¿Por qué has tardado tanto?
Alice extrañada balbuceó:
- Pe... Pero si apenas he tardado unos minutos...
Entonces, Jane se acercó a una distancia casi inexistente de sus labios y en voz baja le susurró:
- Para mí ha sido una eternidad.
Y sin que Alice pudiera reaccionar, Jane la besó. Fue el mejor beso de sus vidas.
Y esque Jane se moría por un beso de Alice desde hacía mucho tiempo.

sábado, 10 de julio de 2010

ATROZ

Se despertó bañada en sudor frío, con la sensación de no saber si lo ocurrido era real o simplemente una terrible pesadilla. Tenía que ser eso, sí, un horrible sueño que ya había llegado a su fin. ¿Cómo iba a ocurrir de verdad semejante barbarie?
Justo en ese instante se dió cuenta de que estaba compartiendo lecho con otra mujer, de que estaba compartiendo estancia con decenas de mujeres más. Comprendió que esa era su realidad: los uniformes a rallas, los niños llorando de dolor frente a sus madres, y éstas sin poder hacer nada, mujeres que entraban cada mañana por la puerta y salían cada noche por la chimenea, ese olor al que te acostumbrabas, quisieras o no, después de un par de días y que se colaba por todos los rincones de aquel lugar...
¿Se consideraba lugar?
Sophie lo consideraba un infierno, había momentos, como cada mañana al despertar, que se negaba a creer que lo que ocurría era real. Su mente no podía aceptar que el ser humano había llegado a tal extremo de crueldad, no le cabía en la cabeza que existiera gente que pudiera llevar a cabo las atrocidades que se vivían día a día en el campo. Aún así, era realista, sabía que de allí no se salía con vida y justamente por eso se negaba a desmoronarse. No pretendía darles ese gusto, siempre había sido cabezota y con tal de llevarle la contraria a quien le ordenaba algo haría lo que fuera. Se decía a sí misma que estar encerrada entre esas cuatro paredes grises no iba a cambiarle por nada del mundo.
Se equivocaba.



Que nunca jamás se repitan tales actos. Por la memoria de todas aquellas personas inocentes que sufrieron el infierno de lugares como Mauthausen, Ravensbrück o Auswitch.

lunes, 5 de julio de 2010

s'il vous-plaît

- Ven
- Sabes que no puedo...
- Ven
- ¿Para qué?
- Para decirte "je t'aime".
- Yo te diría "je t'aime plus".
- Te besaría antes del "plus" para que no dijeras mentiras.