miércoles, 25 de enero de 2012

R is for "RUN AWAY"

He huido de muchos lugares, me he alejado de tanta gente... 




Todavía no he escapado de mí misma.

lunes, 23 de enero de 2012

No era una de esas mariposas fáciles de cazar, pero él no se dejaba abatir por nada. Sus sábanas aún se alimentaban de su aroma, sus ojos no sabían reir si entre esas cuatro paredes no estaba ella. La casa se le caía encima cada vez que marchaba por esa puerta; volaba cuando su voz se colaba por todos los rincones de la habitación. Guardaba un secreto bajo la piel, esa que sus manos recorrían incansablemente cada noche, esa que recorrían otros muchos que él ni siquiera conocía... Al amanecer, desaparecía, dejando como única huella de su marcha el vacío que se apoderaba de él al despertar y encontrar la cama desierta, para al fin comprender, que ella jamás sería suya del todo. 


jueves, 12 de enero de 2012

Las decisiones que tomes y las que obvies, los caminos que sigas y los que dejes atrás, las puertas que escojas abrir y las que prefieras cerrar, nada de ello, aunque se nos diga lo contrario, va a cambiar el final. La dama negra nos acaba abrazando a todos por igual, es una de las pocas que no discrimina.

Aún así, nuestras acciones son las que marcan quienes somos o, al menos, quienes queremos ser.



domingo, 8 de enero de 2012

NO NOS PUEDEN DETENER

Impasibles ante el paso del tiempo, nos conformamos con dejar que la vida pase ante nuestros ojos sin hacer nada al respecto, como si no la cosa no fuera con nosotros. Se nos ha vendido la idea de que existe algo que mueve los hilos, que es el destino el culpable de lo que nos ocurre, que ya está todo escrito. Y la gente se lo cree, pues es más fácil pensar que, por alguna extraña fuerza del cosmos, nuestras tristes vidas son como son, que asumir que sólo nosotros somos dueños de nuestra vida y culpables de todo lo que nos sucede.
No es fácil cambiar las cosas, mucho menos si vives en una sociedad que te trata de iluso por querer tomar las riendas de tu vida, sin embargo algunos de nosotros preferimos seguir siendo llamados soñadores que esperar a la muerte sentados frente al televisor.


martes, 3 de enero de 2012

Reflexiones de media noche

La humanidad es así. Nos obsesiona el fin. Los finales de los libros, de las películas, siempre son lo que más no interesa, lo que no queremos que nadie nos cuente porque queremos descubrirlo por nosotros mismos. Nadie se acuerda de los inicios de los Beatles, pero sí todo el mundo sabe como acabó la cosa. ¿Quién sabe dónde y cómo nació Van Gogh? Al fin y al cabo, lo más importante es que al final se suicidó. Cuantas películas se basan en el fin del mundo; cuantas religiones, cuantos dogmas hablan del apocalipsis y cuanta gente pierde el sueño por pensar en ello. Hoy en día de cada 4 matrimonios que empiezan, 3 terminan en divorcio. La gente no recuerda el año en que se levantó el Muro de Berlín, pero sí la mayoría sabe que este cayó en 1989. Nadie sabe que va a nacer, pero sí que va a morir.
Vivimos tan obsesionados pensando en como acabarán las cosas, en dónde está el fin del camino, en cual será el resultado de nuestras decisiones, que la mayoría de veces no somos conscientes de que la importancia no radica en el desenlace de los hechos, si no en el desarollo de los mismos.