viernes, 6 de mayo de 2011

Amaneceres

Ella miraba la ciudad desdel balcón en ropa interior mientras, calada a calada, el cigarrillo se consumía lentamente. Él, desnudo, la observaba desde la cama. Hacía unos pocos meses que se habían conocido por un amigo común y unos pocos meses menos que habían empezado a compartir noches de amor. Noches que siempre acababan igual: ella fumando en el balcón y él mirándola desde la cama. Ella se marchaba y hasta otra noche.
Pero esta vez, él le pidió que se quedara, y al porqué de ella respondió con un "Quiero amanecer contigo".